Córdoba es mundialmente conocida por la enorme mezquita que
poseen, pero la oferta turística de la ciudad no se reduce a eso, sino que
dispone de una cantidad innumerable de monumentos y lugares de interés para el
viajero inquieto. Déjate enamorar por la historia y el arte que dejaron los
árabes que hicieron de ella un emplazamiento clave dentro de Al-Andalus.
En el casco histórico, el segundo más grande de Europa, es
donde se concentran la mayor parte de sus edificios más emblemáticos. Sobresale
la propia mezquita, símbolo de la ciudad, que se empezó a construir en
el año 785, poco después de la invasión musulmana de la Península Ibérica.
Durante muchos años fue la segunda más grande del mundo, sólo superada por la
de la Meca.
Muy próxima a la mezquita se puede visitar la judería,
un entorno de calles estrechas e irregulares adornadas por paredes blancas en
las que se puede ver la sinagoga y la Casa de Sefarad. De la época romana encontramos el Puente
Romano, las ruinas de un Templo, el anfiteatro y el mausoleo.
En uno de los extremos del casco antiguo, se erige imponente
el Alcázar de los Reyes Cristianos, una gran fortaleza y palacio que fue hogar
de distintos monarcas y sede de la Inquisición que conserva en su interior una
mezcla de restos romanos, visigodos y árabes. En el exterior se extienden unos
hermosos jardines de estilo mudéjar en los que el frescor y el sonido embriagan
al visitante.
Los templos religiosos con los que cuenta esta localidad
andaluza son muy numerosos. Desde iglesias y conventos hasta monasterios y
ermitas. Recorre las calles del centro de la ciudad y cada escasos metros
te deleitarás con una construcción dedicada a un santo o a una virgen. Entre
todas ellas destacan la de San Nicolás de la Villa, la de San Miguel, la de San
Pablo y la de San Lorenzo.
Además, Córdoba cuenta con un gran número de patios
típicos andaluces, llenos de vegetación y flores de vivos colores sobre
paredes blancas. Debes visitar también los hermosos jardines que se
reparten por el territorio, entre casas, palacios y murallas que otorgan una
frescura y una alegría muy linda a todos los que disfrutan de esta preciosa
tierra.
La tarea de ver todas las maravillas que existen en la
ciudad en un sólo día es muy complicada, igual que resumir en un sólo texto
todos los lugares de interés con los que cuenta. La mejor manera de descubrir
Córdoba es adentrándose en su corazón, en su alma, recorriendo sus calles, sus
plazas, sus puentes y su historia. Es una de las ciudades más bonitas de
nuestro país, una ciudad en
la que perderse a través de una aventura por todos sus años de vida.



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