jueves, 10 de noviembre de 2016

Turismo cultural en Toledo

El turismo cultural está destinado a aquellos que se interesan por la historia de las zonas que visitan. Suelen ser viajeros que disfrutan visualizando sucesos de otros tiempos. Contemplan con emoción la certeza de estar en el lugar exacto en el que se desarrollaron hechos o acontecimientos del pasado. Por eso, se concentran en visitar museos, parques arqueológicos, catedrales, iglesias antiguas y todas esas localidades que forjan la historia de un pueblo.

Fuente: Stan Lupo

En esta ocasión hablaremos de Toledo como destino turístico con el objetivo de destacar los aspectos histórico-culturales de este pueblo.

Hablemos un poco de historia

Los primeros indicios de población se remonta a la época prerrománica como asentamiento celtíbero amurallado a orillas del río Tajo.

En el año 193 a. d c. llega la expansión de Roma y bautizan el asentamiento como Toletum, capital de la provincia de Carpetania.

Con la decadencia del imperio romano, Los Alanos la conquistan en el año 411 y más tarde los visigodos, convirtiendo el rey godo Leovigildo a Toledo en la capital del reino hispanogodo, hasta que en el 711 la ciudad es conquistada por Tariq para el poder musulmán que terminaría conquistando toda la península ibérica y la mitad de lo que hoy es Francia.

Tendrían que pasar casi cuatrocientos años para que un rey cristiano, Alfonso VI, entrara en Toledo y expulsara a los musulmanes.

Los Reyes Católicos en el siglo XV concedieron cada vez más relevancia a Toledo, con la característica especial de albergar en convivencia comunidades cristianas, judías, musulmanas hasta que en 1942 decidieran expulsar a estas dos últimas. Tuvo que ser su nieto, el emperador Carlos I de España y V de Alemania quien la convirtiera en la capital del imperio más poderoso del mundo en aquel tiempo. Sin embargo, su hijo el gran Felipe II decidió durante su reinado llevarse la capital a Madrid.

Hoy Toledo, y desde 1983, es la capital de la comunidad autónoma de Catilla-La Mancha.
En 1940 declaran conjunto histórico-artístico a la ciudad histórica de Toledo, pero es en 1986 que la UNESCO la reconoce como Patrimonio de la Humanidad.

Algunos lugares que visitar en en Toledo:

La Catedral de Santa María de Toledo (primada de España). 

El Alcázar que se puede visualizar por encima de las ciudad y actualmente es sede del Museo del Ejército.

Cerca del río Tajo está el Castillo de San Servando.

Monasterio San Juan de los Reyes

Museo de El Greco que contiene diferentes pinturas de grandes artistas.

El museo Santa María la Blanca, hoy perteneciente a la iglesia católica, pero era una sinagoga durante cientos de años.

La Sinagoga del Tránsito y el Museo Sefardí, en el barrio judío.

El Cristo de la luz, antigua mezquita y en su entrada se puede leer la leyenda del caballo que se arrodilló ante la mezquita, no quiso pararse y cuando decidieron cavar en ese lugar, encontraron un cristo crucificado junto a una luz.


En esta hermosa ciudad existen mucho más monumentos y museos que debes conocer cuando visites esta tierra bañada de historia. 

jueves, 21 de julio de 2016

El proyecto ecológico de Álvaro Soriano

Este joven viajero nato, Álvaro Soriano, se ha recorrido la mayor parte del mundo desde el primer momento en que le fue posible, hasta que, finalmente, eligió la isla de Formentera como lugar de residencia estable en el cual llevar a cabo su proyecto.
Para llegar hasta está idea, fueron varios los hechos que le llevaron a este fin. El primero, en su viaje a Panamá descubrió por primera vez el deporte de Deepboard, un deporte perteneciente al turismo activo acuático. En segundo lugar, a pesar de todos los destinos por los que había viajado, Formentera siempre tuvo un rincón de su corazón conquistado, al igual que la Posidonia.


Y así es como nace su empresa, DeepBoard Formentera, situada en Cala Saona altamente ligada a su proyecto. Gracias a la ayuda recibida por Ron Ritual, este joven ha comenzado a ganarse la vida organizando excursiones de Deepboard por la isla.
En cuanto al deporte, el Deepboard podría no diferenciarse mucho de otros deporte acuáticos, pues consiste en ser arrastrado con una cuerda desde un barco. Pero su punto distintivo reside en que, en esta ocasión, se es arrastrado sobre una tabla transparente por el fondo marino. Una sensación que describen como volar debajo del agua y que tras probarla hace que los comentarios sobre ellos sean inmejorables.
Pero Álvaro lo lleva a otro nivel ecológico, no se queda tan sólo en paseos para turistas. Tras haberse enamorado de los rincones de Formentera, se implico en el mantenimiento de la isla, así como en la limpieza del ecosistema de la Posidonia, unas plantas que protegen a la isla de la erosión y que, con el paso de los años, se ha visto seriamente amenazada por la acumulación de la basura.


De este modo, todo su equipo, junto con Álvaro, se zambullen en las cristalinas aguas de la Cala Sanoa para poder realizar la limpieza manualmente, al menos una vez a la semana. Una oportunidad para que los voluntarios disfruten de la experiencia mientras ayudan de modo gratuito.


martes, 17 de mayo de 2016

Enoturismo: algo más que vino

España destaca por ser uno de países con una mayor tradición en la elaboración de vinos, siendo estos de una gran calidad y con una amplia variedad a lo largo de nuestra geografía. Éstos suponen cada vez más un mejor reclamo para atraer turistas a zonas del interior, normalmente escasas de visitantes, y que con la creciente importancia del enoturismo van adquiriendo de forma progresiva una mayor notoriedad en el panorama turístico nacional.

Esta práctica pone especial énfasis, como no podía ser de otra forma, en la visita a bodegas y viñedos y la posterior degustación de los diferentes  vinos, siendo no obstante sólo una de las varias actividad disponible, ya que estas visitas se suelen incluir en un marco del turismo rural que acostumbra a incluir visitas a pueblos de los alrededores, turismo gastronómico o rutas a puntos de especial interés tanto cultural como natural, actividades fáciles  de planificar gracias a los numerosos blogs deviajes

La importancia de esta forma de hacer turismo es patente en el interior de nuestro país, zona normalmente olvidada en favor de los destinos de playa, pero que poco a poco comienza a tener fama a nivel internacional y que está colaborando de forma decisiva a la subsistencia del sector terciario.
Según estudios realizados por el Observatorio Turístico de las Rutas del Vino en España, a pesar de que cada vez es mayor la afluencia de extranjeros, el perfil principal del enoturista es nacional, habitante de entornos urbanos medio- grandes, que viaja en pequeños grupos, organiza él mismo el viaje, que suele ser corto, y presenta un grado de satisfacción muy alto con la experiencia vivida.

El gasto medio suele situarse por encima de la media nacional, por lo que se suele pensarse en un turista de nivel económico medio-alto que también muestra interés en otras actividades de tipo cultural y gastronómico de las que se benefician los empresarios de los alrededores, y que están ayudando a relanzar la oferta de alojamientos rurales en el interior.

Una de las principales ventajas de este tipo de turismo es que no depende de las injerencias del tiempo, se puede practicar y disfrutar en cualquier momento del año por lo que la afluencia de turistas suele ser más escalonada, evitándose así las aglomeraciones que por otro lado son difícilmente producibles debido a la proliferación de alojamiento rurales de cierto lujo que buscan el confort de sus clientes a través de reducir clientela para mejorar el servicio.

Son muchas las rutas del vino que hay en España, presentes en prácticamente todas las Comunidades, destacando las regiones Valladolid (de la que ya hablamos en este blog) La Rioja, Toro o Ribera del Duero a pesar de que son muchos más los posibles destinos, variando mucho tanto la zona geográfica como los caldos a disposición, pudiéndose encontrar la experiencia perfecta para cada persona.


martes, 22 de marzo de 2016

Enoturismo: algo más que vino

España destaca por ser uno de países con una mayor tradición en la elaboración de vinos, siendo estos de una gran calidad y con una amplia variedad a lo largo de nuestra geografía. Éstos suponen cada vez más un mejor reclamo para atraer turistas a zonas del interior, normalmente escasas de visitantes, y que con la creciente importancia del enoturismo van adquiriendo de forma progresiva una mayor notoriedad en el panorama turístico nacional.

Esta práctica pone especial énfasis, como no podía ser de otra forma, en la visita a bodegas y viñedos y la posterior degustación de los diferentes  vinos, siendo no obstante sólo una de las varias actividad disponible, ya que estas visitas se suelen incluir en un marco del turismo rural que acostumbra a tener visitas a pueblos de los alrededores, turismo gastronómico o rutas a puntos de especial interés tanto cultural como natural, actividades fáciles  de planificar gracias a los numerosos blogs deviajes. 

La importancia de esta forma de hacer turismo es patente en el interior de nuestro país, zona normalmente olvidada en favor de los destinos de playa, pero que poco a poco comienza a tener fama a nivel internacional y que está colaborando de forma decisiva a la subsistencia del sector terciario.
Según estudios realizados por el Observatorio Turístico de las Rutas del Vino en España, a pesar de que cada vez es mayor la afluencia de extranjeros, el perfil principal del enoturista es nacional, habitante de entornos urbanos medio - grandes, que viaja en pequeños grupos, organiza él mismo el viaje, que suele ser corto, y presenta un grado de satisfacción muy alto con la experiencia vivida.

El gasto medio suele situarse por encima de la media nacional, por lo que se suele pensar en un turista de nivel económico medio-alto que también muestra interés en otras actividades de tipo cultural y gastronómico de las que se benefician los empresarios de los alrededores, y que están ayudando a relanzar la oferta de alojamientos rurales en el interior.

Una de las principales ventajas de este tipo de turismo es que no depende de las injerencias del tiempo, se puede practicar y disfrutar en cualquier momento del año por lo que la afluencia de turistas suele ser más escalonada, evitándose así las aglomeraciones que por otro lado son difícilmente producibles debido a la proliferación de alojamiento rurales de cierto lujo que buscan el confort de sus clientes a través de reducir clientela para mejorar el servicio.

Son muchas las rutas del vino que hay en España, presentes en prácticamente todas las Comunidades, destacando las regiones Valladolid (de la que ya hablamos en este blog), La Rioja, Toro o Ribera del Duero a pesar de que son muchos más los posibles destinos, variando mucho tanto la zona geográfica como los caldos a disposición, pudiéndose encontrar la experiencia perfecta para cada persona.


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