martes, 17 de mayo de 2016

Enoturismo: algo más que vino

España destaca por ser uno de países con una mayor tradición en la elaboración de vinos, siendo estos de una gran calidad y con una amplia variedad a lo largo de nuestra geografía. Éstos suponen cada vez más un mejor reclamo para atraer turistas a zonas del interior, normalmente escasas de visitantes, y que con la creciente importancia del enoturismo van adquiriendo de forma progresiva una mayor notoriedad en el panorama turístico nacional.

Esta práctica pone especial énfasis, como no podía ser de otra forma, en la visita a bodegas y viñedos y la posterior degustación de los diferentes  vinos, siendo no obstante sólo una de las varias actividad disponible, ya que estas visitas se suelen incluir en un marco del turismo rural que acostumbra a incluir visitas a pueblos de los alrededores, turismo gastronómico o rutas a puntos de especial interés tanto cultural como natural, actividades fáciles  de planificar gracias a los numerosos blogs deviajes

La importancia de esta forma de hacer turismo es patente en el interior de nuestro país, zona normalmente olvidada en favor de los destinos de playa, pero que poco a poco comienza a tener fama a nivel internacional y que está colaborando de forma decisiva a la subsistencia del sector terciario.
Según estudios realizados por el Observatorio Turístico de las Rutas del Vino en España, a pesar de que cada vez es mayor la afluencia de extranjeros, el perfil principal del enoturista es nacional, habitante de entornos urbanos medio- grandes, que viaja en pequeños grupos, organiza él mismo el viaje, que suele ser corto, y presenta un grado de satisfacción muy alto con la experiencia vivida.

El gasto medio suele situarse por encima de la media nacional, por lo que se suele pensarse en un turista de nivel económico medio-alto que también muestra interés en otras actividades de tipo cultural y gastronómico de las que se benefician los empresarios de los alrededores, y que están ayudando a relanzar la oferta de alojamientos rurales en el interior.

Una de las principales ventajas de este tipo de turismo es que no depende de las injerencias del tiempo, se puede practicar y disfrutar en cualquier momento del año por lo que la afluencia de turistas suele ser más escalonada, evitándose así las aglomeraciones que por otro lado son difícilmente producibles debido a la proliferación de alojamiento rurales de cierto lujo que buscan el confort de sus clientes a través de reducir clientela para mejorar el servicio.

Son muchas las rutas del vino que hay en España, presentes en prácticamente todas las Comunidades, destacando las regiones Valladolid (de la que ya hablamos en este blog) La Rioja, Toro o Ribera del Duero a pesar de que son muchos más los posibles destinos, variando mucho tanto la zona geográfica como los caldos a disposición, pudiéndose encontrar la experiencia perfecta para cada persona.