En un lugar de la mancha…así empezaba Cervantes la
obra del ingenioso hidalgo, Don Quijote. El loco caballero junto a su fiel escudero, Sancho Panza, viajó por
todo el territorio manchego y extendió sus aventuras hasta
Barcelona, teniendo que pasar en su camino de regreso por tierras aragonesas.
Todos estos lugares
que aparecen en la obra más grande la literatura española pueden ser visitados
gracias a la ruta
de Don Quijote. Esta ruta, de más de 2.500 kilómetros se divide en
varios tramos, destacando el que abarca de Toledo al municipio conquense de San
Clemente o la que atraviesa la mancha ciudadrealeña con pueblos como Campo de
Criptana, Tomelloso, Argamasilla de Alba o La Solana y que llega hasta la
provincia de Albacete. Así hasta un total de 144 municipios por los que pasan
los 9
tramos.
Máximo impulsor de la economía manchega, la ruta se
inauguró en 2005 tratándose de la primera en toda Europa dedicada a un
personaje literario. En ella podemos disfrutar de todos los
lugares en los que Don Quijote y Sancho Panza vivieron sus aventuras. Desde la
casa de Dulcinea en El Toboso (Toledo) hasta los molinos de Puerto Lápice
(Ciudad Real), gigantes contra los que intentó luchar el ingenioso hidalgo.
Se trata de una apuesta para unir la región y
descubrir sus paisajes a través de las aventuras del caballero más famoso de la
historia.
Perfecta para realizar senderismo debido a que se trata de una ruta muy llana y
con grandes paisajes, es idónea también para realizarla en
bicicleta. Por ella se pueden ver a diario multitud de ciclistas.
Es la ruta
que recoge todos los monumentos de Castilla la Mancha y en la que podemos
disfrutar de su rico patrimonio cultural e histórico. Cabe destacar que se han
respetado todos los espacios medioambientales y se ha hecho accesible para
todos los colectivos.
Si quieres sentirte un ingenioso hidalgo, y vivir la
magia y la riqueza descrita por Cervantes por su obra, no lo dudes, un lugar de la
mancha te está esperando.



No hay comentarios:
Publicar un comentario